El balance de 1-6 de Brooklyn es peor de lo que refleja su juego, mientras que el 3-5 de Charlotte corresponde a un equipo que no ha contado con sus dos principales bases. El partido está más igualado de lo que indican las clasificaciones, y Brooklyn juega en casa.
Brooklyn lanza con eficiencia: alrededor del 44 % en tiros de campo y del 36 % en triples. Sin embargo, concede puntos en rachas y ha tenido problemas con las pérdidas de balón y las transiciones rápidas ante Detroit, además de encajar un parcial de 17-36 en el tercer cuarto. La mayoría de sus derrotas fueron contra rivales más fuertes. Charlotte anota unos 97 puntos por partido, tiene peores porcentajes y promedia apenas 22 puntos en el último cuarto, mientras permite más de 28.
Coby White y Kon Knueppel se han perdido todos los partidos de temporada regular de Charlotte, así que esa ofensiva limitada ya es lo habitual para el equipo. Las bajas de Demin y Bilodeau en Brooklyn también vienen de hace varios partidos. El duelo clave estará en las pérdidas de balón de Brooklyn frente a la transición y el rebote ofensivo de Charlotte, que ya ganó 110-103 el 21 de octubre.
Esperamos una primera mitad igualada y un cambio de rumbo en el tercer y el último cuarto, cuando la ofensiva de Charlotte sin sus bases suele venirse abajo. Por eso, nos quedamos con Brooklyn para ganar en casa.