La defensa compacta del Portsmouth ha mantenido los partidos igualados, aunque sus rivales han encontrado buenas ocasiones. Los pases hacia delante y los centros desde las bandas del Swansea pondrán a prueba directamente esa defensa. Es más probable que Blackburn y Stoke se disputen los rechaces cerca del área a que alguno resuelva el partido dominando la posesión. En ambos encuentros puede ser decisivo el primer remate limpio tras un despeje.
Los pases de Welsh y Cabango pueden encontrar a Opoku y Eom antes de que el bloque del Portsmouth esté organizado; Opoku y Stewart convirtieron esas vías en ocasiones claras contra Blackburn. El Portsmouth no consiguió rematar a puerta en Burnley y necesitó un gol en propia puerta antes del tanto de Waddingham en los últimos minutos contra Millwall. Bishop y Ogilvie ya se habían perdido esos últimos partidos del Portsmouth. Eustaquio jugó y marcó en el último encuentro del Swansea antes de irse por molestias en la ingle, mientras que Stamenic se lo perdió por enfermedad; Fulton y Widell también participaron en la respuesta ofensiva del Swansea. El Swansea tiene una vía más clara para volver a marcar con limpieza. Por eso, nos quedamos con el Swansea.
Cantwell puede encontrar a Guðjohnsen tras recuperar el balón o en una jugada a balón parado, como mostraron los goles del Blackburn contra Wrexham. McGlynn amenaza con los centros tras un primer envío, pero Pickering, del Blackburn, ya ha vuelto a entrenarse después de dejar el partido contra el Swansea por enfermedad, y Morsy regresa para proteger el segundo balón tras perderse aquel encuentro por sanción. Galbraith dio una asistencia en el último partido del Stoke, pero está suspendido para este, y Cissé ya se había perdido ese encuentro. Con el mediocampo y la banda izquierda recuperados, el Blackburn tiene más opciones de conservar el balón tras su primer despeje defensivo. Por eso, nos quedamos con el Blackburn.