En estos partidos, un visitante fuerte se mide ante un local que genera segundas jugadas con peligro. El bloque compacto del Stoke y la presión del Inter pueden cortar el primer pase, pero Blackburn y Feyenoord vienen encontrando a receptores peligrosos tras recuperar en mediocampo. La disputa por la segunda pelota y el toque final en el área van a marcar el rumbo de ambos choques.
El Blackburn puede conectar con Cantwell entre la medular y la línea de tres centrales del Stoke, para luego dejar a Guðjohnsen en posición de remate. Las recientes victorias del Stoke a domicilio se dieron mientras Derby y Bolton le generaban bastantes disparos, y la nueva sanción de Galbraith lo deja sin un jugador que venía aportando en la distribución y que completó todo el partido ante el Preston. McGlynn sigue siendo una vía directa de salida para el Stoke, pero la precisión de Cantwell en casa y la efectividad reciente de Guðjohnsen le dan al Blackburn mejores caminos para dar el golpe definitivo como local. Por eso me quedo con el Blackburn.
Hadj Moussa condujo y definió muy bien para el Feyenoord frente al PSV, mientras que Valente y Ferri ofrecen otra vía de pase y juego aéreo para ganar las segundas pelotas. El Inter tiene claridad en la gestación con Çalhanoğlu y Dimarco, pero no contará con Bastoni y varios de sus goles recientes llegaron tras contactos finales difíciles de repetir. Confío en que la respuesta del Feyenoord ante su público mantenga el marcador apretado a través de una segunda jugada. Por todo esto, me inclino por el Feyenoord.