La jugada de ataque más útil del Genoa consiste en presionar en momentos puntuales y, después, buscar rápido al jugador abierto. El Milan cuenta con más apoyo en el once inicial tras las rotaciones por Europa, y mantiene sus recursos para centrar y conectar con el mediocampo. El partido puede decidirse por cómo respalda cada equipo ese primer pase y acompaña la llegada del siguiente jugador.
Messias centró para Osmajic en Lecce, y luego El Shaarawy dejó a Messias solo ante la defensa. Baldanzi ofreció otra vía contra la Juventus: encontró con un pase raso al jugador que entraba por el lado opuesto. Estas conexiones le dan al Genoa varias formas de poner a prueba la coordinación del Milan por la izquierda, sin necesidad de presionar sin descanso.
El regreso previsto de Maignan, Modric, Moreira y Pulisic mejora el apoyo del Milan en el once inicial. Las bajas señaladas en el centro de la defensa aún apuntan a De Winter y Diawara como la pareja más probable. Havel y Venturino vuelven a estar en la convocatoria del Genoa y podrían reincorporarse poco a poco desde el banquillo; el plan de ataque ya estaba funcionando sin ellos.
El Milan debería disfrutar de más posesiones largas, mientras que el Genoa elegirá cuándo avanzar y lanzar a sus corredores. Una semana completa de preparación ayuda al Genoa a coordinar esos movimientos y a mantener su línea defensiva habitual. Por eso, creemos que el Genoa saldrá del partido sin perder.