Dos partidos en los que la posición del equipo local en la tabla y los números reales de ocasiones apuntan en direcciones distintas, y en los que un equipo tiene un hueco evidente que se puede atacar. En ambos, el equipo con más argumentos antes del partido es el que juega de forma más directa y genera más volumen.
Birmingham (England) vs. Swansea: Birmingham va tercero y ha ganado siete de sus últimos diez partidos; en casa suma tres victorias y cuatro empates, y no ha perdido. Se impone por volumen y remates a puerta, y genera más que Swansea. Swansea tiene la posesión, pero su defensa está mermada: Burgess y Ronald figuran como bajas o dudas, y encajó cinco goles ante el QPR y tres ante el Portsmouth en sus dos últimos partidos fuera. Las bajas de Birmingham en el centro del campo vienen de hace seis partidos, así que su buena racha ya las incluye. Swansea aún puede marcar tras una fase de posesión y el empate es una posibilidad real. Por eso nos quedamos con la victoria de Birmingham en casa con empate, apuesta nula.
Parma vs. Bologna: la etiqueta del candidato decía que Parma era el equipo en mejor forma, pero los datos con fecha muestran lo contrario. Parma es decimoquinto, permite alrededor de 18 remates y casi dos goles esperados por partido, y su última victoria, ante el Atalanta, llegó en un encuentro en el que hizo seis remates frente a los 20 de su rival. Bologna encadena victorias y ha ganado fuera al Milan y al Cagliari; las bajas de su lateral derecho y su delantero llevan varios partidos. Parma se replegará y buscará el contraataque, así que por momentos el partido debería jugarse sobre todo en su campo, con los extremos de Bologna encontrando las mejores ocasiones. Por eso apostamos por la victoria de Bologna fuera de casa.